¿Recordáis al doctor Víctor Frankenstein? Ese que debió de causar con su "monstruo de Frankenstein" el terror entre nuestros jóvenes padres, aunque a nosotros, sin efectos especiales, no nos asusta lo más mínimo, claro. Bueno, pues, ¿qué era ese "monstruo de Frankenstein?
Según la Psicología Estructuralista (es una lección larga, abrir sólo si se está interesado en culturizarse ligeramente acerca de esta corriente), lo que ahí tenemos es, ni más ni menos, un ser humano. Sí, un poco de señor Smith, esencia de Jimmy, tripas de Mike y medio brazo de George parecen conformar a un ser humano en su totalidad. Para Wilhelm Wundt, desarrollador de este estructuralismo, con un par de piernas y otro par de brazos, un torso lleno de órganos y esas cosas que llevan los torsos, y una cabeza con un cerebro (aunque ahora ya las hay que funcionan sin él), obtenemos a una persona, pues "el todo es igual a la suma de las partes".
Siguiendo este razonamiento, con el que expreso mi desacuerdo, ¿qué hay de eso que llaman "alma"? O, para los que, como yo, no creen en el alma, ¿dónde quedan los sentimientos? ¿Vienen con el torso y sus órganos? ¿Y todas esas conexiones que se dan entre las partes y que evidentemente no podían existir antes de aunarlas? Sinceramente, le encuentro muchas lagunas a dicho razonamiento. Llevado a las Santas Matemáticas, las "ciencias exactas", por ejemplo; ¿cómo resolvemos un sistema de ecuaciones? Hallamos los dominios de cada una de las partes o ecuaciones, y después... las analizamos en conjunto. Cierto es que podría esmerarme un poquito más en el ejemplo, pero, si se tienen conocimientos básicos de Matemáticas a nivel de cuarto de la E.S.O., debiera entenderse.
Por otro lado, encontramos al fin la corriente de la Psicología de la Gestalt, que, junto con el Holismo (ambos enlaces largos donde los haya), conforma la concepción opuesta del todo. Según estas formas de pensamiento, "el todo es mayor que la suma de las partes". Tendremos los brazos, las piernas, el torso completito y la cabeza, con o sin cerebro, pero no tendremos un ser humano. Nos faltará algo. Qué sé yo, el "alma", los "sentimientos", la "esencia humana", llamadlo como queráis. No puede haber sándwich de jamón y queso, sin jamón y queso.
De la misma forma, no habrá una familia sin las consecuentes relaciones de confianza y afecto, por mucho que tengamos una madre, un padre y una hija (sí, primero ellas, basta de machismo en el lenguaje); y no obtendremos un ecosistema sin las relaciones que se establecen entre el biotopo (medio físico) y la biocenosis (conjunto de seres vivos), por muchos pinos y rocas que encontremos.
En resumen, y a modo de conclusión, puesto que queda muy elegante un breve párrafo final, los seres humanos somos algo más que un montón de tripas y huesos. Tenemos ese "algo" que nos diferencia como especie de los animales, y a cada uno de entre nosotros. Alma, personalidad, sentimientos, experiencia... eso, por mucho que te empeñes, no está en las partes, sino en el todo.
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