Como lo acabas de leer: me cago en el fútbol. Así, sin floritura alguna. Y si quieres saber por qué, supongo que no te queda más remedio que seguir leyendo.
A lo mejor he empezado un poco fuerte (quizá por eso de que se procura llamar la atención en la entradilla, a fin de conseguir que entréis a la entrada completa), así que querría matizar un poco: por supuesto, no me cago en el deporte honrado en el que veintidós jugadores, o siete chiquillos en el parque, se agrupan formando dos equipos que tratan al mismo tiempo de defender su portería y batir la del contrario, utilizando únicamente los pies. De hecho, me gusta como al que más juntarme con un par de amigos y pegarle patadas a un balón. No me cago en ese fútbol, no.
Escribo esto para cagarme en el fútbol como religión. Me cago en ese fútbol que paga millonadas a una persona que sólo sabe utilizar un bolígrafo para firmar su propia fotografía. Y aunque sepa utilizar un bolígrafo (que son pocos), no creo que saber chutar un trozo de cuero y acertarlo entre tres palos y el suelo cueste tan caro. Me cago también en ese fútbol que cancela la emisión de una buena serie, o de una grandísima película, porque se juega un clásico.
Pero no quiero cagarme únicamente en el fútbol, claro. Vamos ahora a por los ultras. Me cago en los ultras. Me cago en todas esas personas tan incultas como para pensar que el FOOTBALL (con equipos como el ATHLETIC Club de Bilbao o el Real RACING Club de Santander) pueda ser un deporte nacional cuando, como su etimología indica, es inglés. De hecho, llegó a España cuando las siderurgias vizcaínas nacían, y utilizaban los barcos ingleses para traer su carbón y mandar nuestros metales. Fíjate tú si valdrá la pena matar por eso, o levantar la voz al discutir siquiera.
Y llegamos ya a los directivos. Supongo que se vea venir, pero me cago en los directivos que hacen de un deporte noble un montón de mierda corrupta, que manejan más dinero del que mueven los países más pobres del mundo y aún así tienen el coraje de buscar la trampa para conseguir más. En fin, que no quiero extenderme más. En resumen, me cago en los directivos, me cago en los ultras, me cago en el fútbol, y me cago en toh'.
Hola;
ResponderEliminarMe ha gustado mucho saber tu opinión sobre este tema, creo que has acertado arriesgándote con el tema ya que pueden aparecer haters pero te felicito
Me gusta el nuevo diseño
Azul
¡Muchas gracias!
EliminarMuy buena reflexión sobre la realidad que esconde un deporte tan conocido.
ResponderEliminar